domingo 23 de marzo de 2008

ALONSO ELIGIO LA TRANQULIDAD POR ENCIMA DEL EXITO



.-Lo visto en fechas recientes en el circuito malayo de Sepang es otra clara prueba más de las escasas posibilidades de éxito del piloto español en el recientemente estrenado Campeonato del Mundo 2008. Son significativas las declaraciones del asturiano: "Este año toca sufrir un poco más, pero menos que el año anterior". Esta frase tiene un marcadísimo significado y, en mi opinión, engrandecen la figura del bicampeón que, como ya defendiera el ché guevara, prefiere morir de pie que vivir arrodillado.

.-Sin duda alguna el año pasado, a pesar de la gran posición final en la clasificación a un solo punto del campeón Kimi Raikonnen, fue todo un suplicio para el "guaje". Todavía no cabe en la cabeza de muchos entendidos de la materia como una escudería de la talla de McLaren Mercedes no confirió desde un principio el status de primer piloto a un bicampeón mundial, a un joven que le habia arrebatado los dos últimos campeonatos mundiales al mismísmo Michael Schumacher y, en cambio, otorgó los mismos privilegios, si no más, al otro piloto de la escudería, el británico Lewis Hamilton, que al apostre resultaría ser el niño mimado del jefe del equipo McLaren Ron Dennis. Y cuando el primer enemigo resulta estar en tu mismo box pasa lo que pasa, o sea, que has de desviar una parte de tu concentración al hecho de que no copien tus avances tus mismos ingenieros o, lo que es peor, que éstos no te den un trato peor que al otro piloto por su condición de compatriotra (No hay que olvidar que la escudería es inglesa). Si a ésto le añadimos una serie de decisiones, cuanto menos, controvertidas de la FIA, organismo también de origen británico, se convierte la temporada en un via crucis difícil de soportar.

.- De ésta manera no es de extrañar que nuestro Alonso saliera espantado de McLaren a final de temporada. Lo que si puede parecer extrano es que optara por recalar en una escudería con mucho menos presupuesto y con unas prestaciones mucho menores, con la inevitable consecuencia de tenerse que marcar unas metas menos ambiciosas para el presente ejercicio. Sin embargo Fernando sabe que en Renault va a obtener el trato que no tuvo el año anterior y que, además, va a correr sin ninguna presión puesto que cuando obtenga un mal resultado todo el mundo se lo va a achacar a la máquina mientras que cuando la posición en carrera sea óptima, él se va a llevar todos los alagos. Esta fue la receta que le dió dos titulos mundiales en 2005 y 2006, esto es, ser feliz con lo que hace.